El contexto
Si leíste el artículo anterior de esta colección, ya sabés que los fundamentos importan más que las herramientas. Que con una base conceptual sólida, una herramienta nueva se aprende en días. Que perseguir cada release sin entender los conceptos de fondo es una carrera que no se gana.
Pero hay una pregunta que queda abierta: ¿hasta dónde conviene profundizar en lo técnico?
La respuesta corta: menos de lo que la mayoría cree.
El techo de 3-4 años
Lo técnico tiene un techo corto. En 3 o 4 años, si le dedicás tiempo y atención, podés aprender los fundamentos a fondo. Después de eso, el retorno marginal de seguir profundizando solo en lo técnico empieza a caer.
Esto no significa que dejes de aprender cosas técnicas. Van a seguir apareciendo herramientas nuevas, y vas a tener que entenderlas. Pero el crecimiento profesional después de ese punto pasa por otro lado.
¿Por dónde? Por las habilidades que no son técnicas pero que determinan si tu trabajo tiene impacto: comunicación, entender el negocio, influencia en decisiones.
Opinión técnica y visibilidad
A medida que crecés en seniority, te empiezan a pedir opinión. Ante una decisión técnica, esperan que tengas una postura.
Construir una opinión técnica y expresarla son dos habilidades distintas. Podés tener el conocimiento técnico para saber qué conviene hacer, pero si no podés articularlo, ese conocimiento no escala. Cómo comunicar esa opinión es tema del próximo artículo de esta colección.
Y acá viene algo importante: podés equivocarte. Vas a equivocarte. Pero si tomaste una decisión o emitiste una opinión, tenés que poder explicar por qué lo hiciste. "En ese momento me pareció que era lo mejor por esto, esto y esto." Después puede pasar algo distinto y resulta que le erraste. Pero tener el razonamiento detrás te permite aprender del error y ajustar.
El orden importa
Esto no significa abandonar lo técnico. Los primeros años de carrera son para construir esa base. Si no tenés fundamentos sólidos, no vas a tener credibilidad técnica para que tu opinión importe.
El punto es el orden y el timing. Primero los fundamentos, con profundidad. Después, cuando esa base está, empezar a desarrollar las otras habilidades. No esperar a que te las pidan, porque para cuando te las pidan ya deberías tenerlas.
Hay un riesgo en quedarse solo en lo técnico: te convertís en el que sabe mucho pero no influye en nada. Sabés cómo debería hacerse, pero nadie te pregunta. O te preguntan y no sabés cómo explicarlo de forma que el otro entienda por qué importa.
En resumen
Lo técnico tiene un techo corto. En unos años, si le ponés atención, los fundamentos los tenés. Después de eso, el crecimiento pasa por comunicar, entender el negocio, influir en decisiones. Esas habilidades no se desarrollan solas ni aparecen cuando las necesitás. Hay que trabajarlas antes.